martes, 1 de junio de 2010

Un planeta justo

Hola amigos,

No, no he muerto desde mi última actualización. Me cuesta pensar que moriré algún día, o que alguien haya supuesto mi muerte. El otro día, en el reencuentro con un amigo que no hablaba desde hace meses (a raíz de mi precipitado cambio de cuenta de messenger por aquel entonces), me dijo:

"Creí que te habías echado novio o habías muerto"

¡Qué dolor! Algún día hablaré también de aquellos sujetos que se echan novio, olvidan a sus amigos, y en la posterior vuelta a la soltería (meses o años después) deciden recuperarte del baúl de los recuerdos. Muerte con ellos.

Eurovisión. Qué decepción. Sólo hemos quedado UN puesto mejor que Rodolfo Chikilicuatre en 2009. Del estúpido que boicoteó la actuación de Daniel Diges, es fácil de deducir que debe tener algún tipo de complejo de inferioridad muy severo. Todos aquellos que deciden hacer el estúpido como forma de vida, lo tienen. Pero, volviendo a la actuación de Diges, fue bastante mediocre. No hay que negar el torrente de voz que tiene este chico, lo buen chaval que parece, la simpatía y la elocuente predisposición que profesa a los medios de comunicación congregados allí donde va, pero la actuación en sí fue justita. Destaco el desaprovechamiento que España hizo de los recursos del escenario: mientras Moldavia se apoyó en un impresionante juego de luces y una plataforma rotatoria para el chico del violín, Diges se conformó con luces prácticamente estáticas y un lanzamiento de cohetes al final de su actuación (bastante cutre, un niño de 8 años logra manipular y crear pirotecnia en una noche de Año Nuevo más impresionante que Diges). En fin, tenemos el puesto exacto que nos merecemos, porque que las demás canciones sean peores no significa que merezcamos un mujer puesto en el ranking. Es como quien dice que el PSOE es malo y que, como castigo, votará al PP. ¿Significa que el PP es mejor? Pues eso.

Y así, Alemania se proclamó ganadora de Eurovisión, lo cual no tiene mérito alguno. Este programa-concurso de televisión (porque es sólo eso) es un programa con fortísimas y evidentes influencias geo-políticas y sociales. La música es sólo el hilo musical que se escucha al fondo. Y, mirando al futuro, los diarios alemanes abren con esta noticia (con perdón de lo que está ocurriendo en Israel):

"La Radiodifusión pública alemana estremecida con el coste de albergar Eurovisión en 2011"

"La victoria de Lena podría ser costosa para Alemania. El país ganador debe alojar las semifinales y final de la próxima edición, a un coste de decenas de millones de euros. La cadena pública Alemana está preocupada ya que tendrá que hacer recortes drásticos en su programación a fin de financiar el evento el próximo año".

Debemos alegrarnos de no haber ganado Eurovisión. Si Alemania (primer país y motor económico de Europa) se queja de este gasto, en España ya... Nos morimos!

Sed buenos! =)

1 comentario:

  1. ¿Y Grecia? Qué decir de ese país al borde de la quiebra y que ha estado apunto de echar a perder media UE (Euro incluído) Menos mal que los gobiernos hacen un ejercicio de responsabilidad común dejándole un préstamo de miles de millones del que, me imagino, hubieran echado mano si por caprichos del destino les hubiese tocado organizar el eurofestival del próximo año...Vaya telita...

    ResponderEliminar