viernes, 6 de agosto de 2010

Briconsejo: perfumes

¡Briconsejo! Así llama el amigo Rafa (Ralphy) a mis consejos, que tradicionalmente ha valorado de forma positiva cuando así me los ha pedido.

Así que, dada la humildad que me caracteriza, voy a compartir algunos consejos que lleve acompañado alguna herida de guerra propia; es decir, vivencias propias de las cuales he sacado alguna conclusión que, adornada con un lacito, se puede regalar como 'consejo'. Nunca daré un consejo que no crea como fehacientemente o no haya experimentado, para evitar aquello de "Consejos vendo, que para mí no tengo".

Queridas amigas, os hablo del correcto uso, destape y estreno de los perfumes. Esas fragancias propias, personales, selectas y electas por cada uno de nosotros. Esa firma, tan identificativa, para el sentido del olfato. El olor, marca: perdura en la memoria propia y de los que te rodean. Una persona que huele bien, siempre gana un punto. 

Basado en esta descripción y características varias acerca de los perfumes, el consejo es el siguiente: no estrenes ninguna fragancia en un momento importante, máxime si esa posterior experiencia puede correr el riesgo de ser negativa. El primer olor a esa fragancia siempre irá vinculado a esa experiencia asociada. Un ejemplo claro, gráfico y directo: no uses por primera vez un perfume si luego acudes a un entierro, pues puede que la asociación perfume-momento esté siempre ligada de forma inconsciente y volver a perfumarte con esa misma fragancia te recuerde a ello.

Dejo de hablar de generalidades y paso a hablar de mí. Personalmente, no soy una persona que cambie de perfumes tanto como de camisetas, ya que considero mi perfume como mi firma. Es algo que distingue. Cada 2-3 años, o coincidiendo con aperturas o cierres de etapas, cambio. Actualmente uso Lacoste red (en la imagen superior).

Todo esto viene porque, cuando fui al extranjero hace un mes (a Gibraltar, digo), adquirí un Ralph Lauren (por probar y alternar en alguna ocasión). En algún tiempo indeterminado, estrené ese Ralph Lauren para conocer a un chico, y la experiencia fue bastante agridulce (en resumen: ni me convenció ni me gustó ese chico). Así que, con gran probabilidad, puede que no compre ese Ralph Lauren (perfume) porque me recuerda al hecho en sí, aunque no quita que me la siga aplicando porque huele realmente bien.

Ahí queda dicho. Los consejos, por supuesto, como las lentejas (o las tomas, o las dejas), pero hay gente que coincide conmigo con esta teoría (hey, Patrick!). O eso, o que soy demasiado exquisito y detallista.

Sed bueno y oled bien allá por donde vayáis! =)

No hay comentarios:

Publicar un comentario