miércoles, 29 de septiembre de 2010

El día después de la Huelga General

A simple vista, esta imagen parece reflejar a un piquete agrediendo un autobús, pero nada más lejos de la realidad. Esos tipos que aparecen a la derecha del bus, lo único que hacen es informar al conductor de que hoy es día de huelga, pues como durante las últimas semanas apenas se ha hablado de ello, quizás este trabajador lo ha olvidado.

Y aunque en un principio estos individuos parecen tener una actitud agresiva, no es así. Lo que ocurre es que dentro de un autobús no se oye bien, por eso es necesario que griten y gesticulen de esas maneras. Ah, y las pedradas que se observan en el parabrisas del autocar no son ningún acto de vandalismo, sino piedras informativas que los piquetes han lanzado para que el conductor tenga cuidado. Y es que como la huelga ha sido tan masiva, igual sale a la calle y no van ni los semáforos.

Por supuesto, no nos olvidemos de las oficinas y colegios que han amanecido con las cerraduras selladas, el centenar de autobuses en Madrid que han sido acto de violencia, y mención muy especial a las agresiones personales de los sindicalistas a viandantes. Sin ir más lejos, a las 0:15 h. en uno de los restaurantes VIPs de Madrid, un señor tomándose un café tranquilamente cuando es increpado por esa gentuza (ver vídeo). 

Un servidor siempre ha creído que la huelga era un derecho y no una obligación, pero parece que ya no es así. Ahora tú haces huelga no por decisión propia, sino porque los sindicatos lo dicen. Porque ellos, que nunca se han preocupado por ti, hoy se ven con la autoridad de pararle el camión si les da la gana.

Pero si ya es triste que una huelga tenga que hacerse a la fuerza, más triste aún es que los sindicatos mientan de una forma tan terrible. Dicen que ha habido un seguimiento del 70%; eso significa que de cada 10 amigos que tengas, 7 han hecho huelga. Quizás ellos viven en un país distinto al mío, porque, por lo que yo he visto en mi ciudad, la huelga ha sido un auténtico fracaso. A esta hora, acaban de salir los datos oficiales de participación en Madrid:  

17.228 personas han asistido esta tarde en Madrid a la manifestación convocada por los sindicatos UGT y CCOO con motivo de la huelga general, según el cómputo efectuado por la empresa Lynce. Los organizadores aseguran que han asistido medio millón de personas y la Policía habla de 40.000 manifestantes.

¿Hola? ¿De 17.228 personas que afirma una empresa independiente (con fotografías aéreas, datos, y tal), a 500.000 personas que -dicen- los flipados sindicales? Joder, sólo se han equivocado en 482.772 personas! Lo dicho, no hay más ciego que el que no quiere ver. Sobre todo porque la estimación la han hecho a ojo, ya que no cuentan con medios propios para hacer ni recuentos a vista de pájaro, ni demoscopia.

Como os iba comentando, todos los comercios, incluso los mercados, estaban abiertos, y si alguno ha hecho amago de cerrar ha sido cuando un piquete “informativo” pasaba por su puerta, triste ¿verdad?

Una huelga que funciona a base de amenazas y no por iniciativa propia no tiene sentido. Estamos de acuerdo en que hay que cambiar todo esto, pero quizás ya sea hora de buscar otra forma.

Esto es una vergüenza. Pero, ¿sabéis qué es lo peor? Que los sindicatos, con esta estúpida e ineficaz huelga, han desgastado la imagen del Gobierno. Que los sindicatos han ayudado, sin quererlo, al PP para que Mariano Rajoy aterrice en La Moncloa y nos gobierne. Y claro, ya lo dice el dicho: "Eres más tonto que un obrero votando al PP". Si (según los sindicatos) el Gobierno del PSOE no defiende los derecho de los trabajadores, cuando entre el PP, España será Vietnam de las revueltas que habrá. 

Hoy, confirmo cada vez más la tesis de que los sindicatos son unos untados (del Gobierno que sea), y que esta huelga sólo ha servido para decir: "¡Eh, hacemos algo!". Pero luego, en 2007 recibieron 1300 millones de euros. También me gustaría saber cuánto dinero se han gastado los sindicatos en panfletos, pegatinas, banderas, silbatos, ropa temática (camisetas con los logos de CCOO y UGT) y demás merchandising especialmente dedicado para liarla hoy. ¿Cuánto dinero? Y con ese dinero, ¿cuántas familias con sus miembros en paro pueden comer, en vez de ir a cocinas municipales? ¿Cuántas hipotecas se podrían pagar? ¿Cuántos libros de textos para niños? Pero qué va, ¿para qué? Si los españoles "aprovechamos" (no me incluyo) cualquier mínima ocasión para liarla parda. Y nos tomamos tan en serio todo, que incluso los sindicatos contratan cantantes para amenizar la marcha final de la Huelga en la Gran Vía de Madrid. Con tarima, músicos y todo el festín.

El día de hoy ha sido esperpéntico y lamentable. La (parte de) España de pandereta y de vagos, en todo su esplendor.

3 comentarios:

  1. Comentario de un obrero que se rompe los cuernos a diario paseando un ternero de 20 toneladas y 13 metros: llegué al establo media hora antes de lo normal, y me encuentro en la puerta principal un rebaño con banderitas rojas berreando... eran las 7 de la mañana, pero llevaban desde las 5.

    Los empleados entramos gracias a la ayuda de la policía nacional, pero no pudimos sacar a paseo los terneros porque los piquetes nos embutián la información mediante bolsitas de pintura, huevos y tomates, a parte de ponerle la zancadilla al pobre lechón.

    Resumen: nadie quería hacer huelga en mi granja, pero sólo los terneros mínimos salieron a pastar. A cambio, el pastor joderá a quien no pudo sacar el ternero con 1 día de vacaciones.

    La huelga es, al igual que el trabajo, un derecho... pero no una obligación.

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  2. Lamentable, mi querido Funkyto... Los terneros, agredidos. En vez de espadas, a huevazo limpio.

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  3. Siempre me dejas con la boca abierta. Serás porque dices verdades como el Partenón de grande, hijo mío.

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