jueves, 30 de septiembre de 2010

Escuela de amor

No conozco a una persona más parecida a mí. Su nombre es tan poco común como su persona y personalidad: Patrick. Lo conocí gracias al fruto de la casualidad, por ser el amigo de una amiga de uno de mis ex. La amiga y mi ex pasaron a un segundo (o tercer) plano para empezar a conocerlo. Una de las frases legendarias que le dediqué aquel Wok: "Las cosas de Palacio van despacio", a propósito de el tira y afloja sentimental que tenía con esa amiga (o más bien, esa amiga con él). 

Desde entonces, con el paso de los días, las cenas en el japonés y el Menú G, los viajes, los acontecimientos y el propio devenir de la vida, nos hemos convertido en grandes e inseparables amigos. Todo fluye correctamente bajo la tranquilidad, la confianza, la serenidad y el buen hacer de dos personas con cabezas bien amuebladas.

Nos encanta hablar de asuntos profundos. Uno de los temas recurridos es el amor, y me ha sugerido que hable sobre ello en mi blog. Pinceladas sobre el amplísimo e inagotable abanico de sentimientos que despierta el amor.

El amor tiene múltiples interpretaciones. El amor no puede empezar sin una amistad sólida donde los pilares de la confianza, la comunicación y la sinceridad sean elementos sustentantes. Cualquier obrero que quiera construir un nidito de amor en 3 días, corre el riesgo de descubrir luego grietas por el suelo que pisa. El mejor arquitecto planifica y se toma su tiempo antes de construir... ¡Palacios! Por eso las cosas de Palacio van despacio.

Los recuerdos. Los ojos son naturales objetivos fotográficos que captaron escenas, lugares, personas. Retratos salvados en el disco duro que tenemos en el interior de la tapa de los sesos. No nos engañemos, las fotografías existirán en este disco duro hasta el momento en que la vida presione el botón OFF. A veces, tenemos cortocircuitos. Sufrimos cuando algo no va bien. Y es que, cuando nos diseñaron, se olvidaron de incluir la tecla "Suprimir" en nuestro teclado de funciones. 

Los momentos. Empezar a conocer a alguien es iniciar un viaje. La ilusión de lo desconocido, de querer que el camino esté sembrado de sorpresas. La expectación de querer y seguir hablando con él. De hablar por teléfono y no recurrir a cualquier excusa tonta para colgar. De mensajes minutos antes de dormir. De empezar un nuevo día con un mensaje de bienvenida. De releer los mensaje y que alguien te pregunte por qué sonríes. De quedar en un lugar con él y mirar el reloj cada minuto. De ver que sus pupilas están dilatadas. El primer paseo, la primera cena. El primer beso. Las caricias, los abrazos. Dormir juntos. Escuchar su respiración. Sentirnos cómodos hasta en un prolongado silencio. La ilusión por volverlo a ver. Compartir viajes juntos. Los detalles, los gestos. Compartir.

Para algunas personas, el noviazgo es efímero. Cosa de 3, 4 meses... Trato de vincular la actitud que mantienen las personas en las relaciones de pareja con los regalos. Por ejemplo, cuando nos compramos una cámara nueva, estamos encantados y emocionados con descubrir cómo funciona, qué funciones tienes, las primeras fotos... Descubrir. Cuando se ha descubierto todo, parece que pierde interés. ¿Tan pronto nos olvidamos de la reflex que tenemos en nuestras manos, lo que vale y útil que es? Ten la capacidad de reinventarte. No caigas en la monotonía. Sorprende. No fotografíes lo típico: captura y regala detalles que otras personas no ven. Lo poco común, destaca y vende. 

Los valores. La sinceridad, la fidelidad y el romanticismo (que no diabetes). Cada día más, en peligro de extinción. Hay menos personas que reúnan estos tres valores que osos panda en el mundo.

Y así puedo seguir escribiendo hasta aburrir. Soy un gran fan de las actualizaciones con una extensión media (el lector que se enfrenta a un tocho de primeras produce rechazo), así que iré dosificando. Igual que los buenos perfumes de París, que vienen en pequeñas dosis.

Para acabar, una frase de messenger que expresó mi siempre querido amigo Patrick:

 "Ains, Ángel, me gustaría como pareja una chica con tu cerebro y corazón, te lo prometo".

Y yo quiero tener un Patrick en mi vida, pero versión TDT. Antenízate, por favor. Lo analógico ya no está de moda!

Sed buenos =)

1 comentario:

  1. ¡Bravo! hoy sigo pensando que nuestro proyecto podría funcionar. Sigo prefiriendo tu forma de escribir, siempre tan correcta y que me transmite tanta envidia sana. Verdades como puños alejadas de tópicos inservibles o acordes a esas revistas que te venden el “Cómo ligar en 10 sencillos pasos”. A destacar algunas frases que me han llegado:
    “Los ojos son naturales objetivos fotográficos que captaron escenas, lugares, personas..”
    “Las fotografías existirán en este disco duro hasta el momento en que la vida presione el botón OFF”

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