martes, 19 de octubre de 2010

Amor volátil

¿Conocéis cómo funciona la Bolsa? Sí, el mercado de valores, donde hay muchas empresas, y estamos hartos de oír que sube y baja sin saber muy bien por qué y qué quiere decir... Os lo voy a explicar, de forma muy breve, clara y sencilla.

Si conocéis cómo funcionan las carreras de caballos, ya sabéis cómo funciona la Bolsa. En las carreras de caballos hay, por supuesto, caballos y gente entre el público que realiza apuestas económicas por el caballo que cree ganará (es decir, inversores). Fácil: si el caballo por el que has realizado tu apuesta gana, ganas dinero. Y si pierde, pierdes tu dinero. Fin de la historia.

En la Bolsa, en vez de caballos, hay empresas. La gente invierte su dinero en aquella empresa que cree que irá bien. Por ejemplo, si invertimos dinero en la empresa TeleCinco y TeleCinco cosecha grandes datos de audiencia, nuestro dinero se multiplica, esbozamos sonrisas y descorchamos botellas de champagne por haber logrado un éxito. Pero si TeleCinco se hunde, nosotros vamos en el mismo barco y también nos hundimos.

Algo así pasa con el amor. En vez de invertir dinero, inviertes tiempo. Y, en vez de monedas, participas apostando tus sentimientos. Es muy frustrante la incertidumbre de saber cuándo ganarás o perderás, pero tu intuición huele la suerte y te dice que apuestes.

Yo ahora mismo, soy espectador y tímido inversor de una empresa que conozco. Sé que la empresa no va bien, porque uno de los accionistas es un desastre, aunque la fachada que quieran dar sea de normalidad. Si la empresa no va bien por uno de los accionistas, sería muy elegante que dimitiera o, en todo caso, disolver la cúpula de la empresa. Quien crea en la empresa, que siga adelante. Sangre nueva, ilusiones nuevas, apuestas nuevas y mejores éxitos.

Ojalá seas mi caballo ganador. Corre rápido y, a la vuelta, fúndete conmigo en un abrazo. Qué duda cabe que te estaré esperando y que quiero lo mejor para ti...

2 comentarios:

  1. Suerte, espero que hayas elegido a un buen caballo :)

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  2. A veces ves como tu caballo por el que has apostado hasta el ultimo centimo, corre en direccion contraria, y, aun asi, sigues apostando por el, hasta el fin de tus dias, aunque veas que el camino hacia donde va, es en busca de otro apostador......aunque veas como sigues perdiendo y perdiendo todas tus apuestas, en tu corazon sigue quedando la esperanza de que, quizas, se de cuenta de que nadie en el mundo apostara tanto por el, tanto como para vivir por esa apuesta...... Yo tambien te deseo suerte.........

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