miércoles, 27 de octubre de 2010

Cambiar de nombre

Pues sí, hoy me ha dado por ahí. Y cuando generalmente me da "por ahí" (o sea, cuando me encapricho de algo), malo, porque lo hago tarde o temprano.

Hoy he querido investigar, sin mayores intenciones, cómo podemos cambiarnos de nombre. Imagino que puede ser útil para los Ambrosios, Faustino, Dolores, Federico, y demás... 

Fácil y sencillo: - Certificado de nacimiento. - Certificado de empadronamiento. - Dos testigos mayores de edad. - 6 documentos privados que acrediten tu nombre actual. - Causa por la cual quieres cambiar tu nombre. 

Y yastá. ¿Me llamaré algún día Kyle? Es, junto con Jack, mi nombre favorito. Kyle: así se llama un primito mío, guiri, rubio, ojoazulado, y con unas pintas de surfero californiano que... Uff! 

Sed buenos!

1 comentario:

  1. Nunca viene mal saberlo, sobre todo cuando, a pesar de llamarme Facundo, la gente que apenas me conoce, si no recuerdan mi nombre, me llaman Fausto, Faustino o Francisco, y no quiero ser ni Fausto ni otro Paco más, me quedaré con Facu... :P

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