martes, 7 de diciembre de 2010

Controlar el aire

[ A petición de Rafa, que me ha pedido la opinión sobre el conflicto aéreo de hace unos días... ]

¡Menuda se formó el viernes! En efecto, hablo de los controladores aéreos, que dejaron en tierra a los señores pasajeros...

Algunas personas me han preguntado por qué estos señores que dirigen y ordenan las pistas de los aeropuertos han hecho huelga. Cuando existe un conflicto, siempre se debe escuchar a las dos partes, analizar qué dice cada uno y posicionarse a un lado u otro.

Para empezar, hablemos con propiedad. No hubo huelga, sino un abandono masivo de controladores aéreos que, casualmente y en sólo 2 horas, TODOS alegaron "estrés y mareo". No puede ser huelga porque las huelgas, propiamente dichas, deben ser comunicadas con al menos 5 días naturales de antelación (para prever servicios mínimos, etc.). Esta situación empezó a ocurrir el viernes por la tarde.

¿Por qué abandonaron sus puestos de trabajo? El mismo viernes, sobre las 13.00 h., se celebró como todas las semanas el Consejo de Ministros (para que todo el mundo lo entienda: la aprobación o modificación de decretos/normas). Y una de las normas del día, era la siguiente: de las 1670 horas anuales que cada controlador debe trabajar, todas deben ser efectivas; es decir, no deben computar dentro de ellas los permisos o bajas temporales (o sea, que si te das de baja, luego debes recuperar las horas que no has trabajado por dicha baja). Así, a palo seco, es una mala noticia, ¿no? Pero, vamos a conocer un poco mejor cuál es la vida laboral de un controlador aéreo...

En primer lugar, estos señores cobran entre 360.000 € y 700.000 € al año (siendo 700.000 €, más de 116 millones de pesetas CADA AÑO). Por cada turno laboral de 6 horas, trabajan 4 y descansan 2. Es decir, cada hora = 200 €. En proporción de horas trabajadas, ganan entre un 60% y 70% más que cualquier otro controlador aéreo del resto de Europa. Ah, y tienen al menos 45 días al año de vacaciones. Y no olvidemos que son funcionarios: trabajo garantizado de por vida, lo cual se traduce en plena estabilidad y tranquilidad.

Y ahora que conocemos, con datos, la realidad económica y laboral de un controlador aéreo, tuvieron el descaro de quejarse aún... En sólo dos horas, todos los controladores aéreos del país dijeron sentirse "mareados y estresados" (verídico). Casualmente, el día que empezaba el mayor puente vacacional del año.

Lo de estos señores es un insulto a todos los trabajadores. Un insulto a tantos mileuristas que llevan meses organizando estas vacaciones, hartos de trabajar todo el resto del año para que un grupo de personas arruinen el merecido descanso de quienes verdaderamente levantan el país. Personas con su propia historia: viaje de novios, de boda, operaciones quirúrgicas, etc. 600.000 afectados.

Es totalmente inaceptable que sólo 2000 personas puedan poner en jaque un país entero, sus 47 millones de habitantes, y por encima de todo, su soberanía. Es intolerable. 

Es inadmisible también el daño que han hecho. Esto no se queda en que 600.000 personas se quedaron sin vacaciones y ya está. Esto afecta a hoteles, restaurantes, comercios, aerolíneas... Y, a su vez, a hoteleros, camareros, dependientes, azafatos, etc. En resumen, esas 600.000 personas que iban a hacer turismo, gastar dinero, repartir riqueza (dinamizar la economía) y, por consiguiente, crear o mantener puestos de trabajo. 

Y ya no digamos de la imagen que hemos dado en el mundo...

Estos señores lloran, porque dicen que pierden derechos laborales. No pierden derechos: pierden sólo una parte de los desproporcionados privilegios que ningún otro funcionario tiene. Esto es como cuando las empresas presentan resultados económicos anuales y anuncian "Pérdidas del 12% respecto al balance anterior". Oiga, si su empresa en 10 años ha ido crecido un un 255%, no quiere decir que ese -12% de ahora sea perder dinero, sino que simplemente ha ganado un 12% menos, pero sigue ganando. ¿Y, aún se queja? 

Mano dura es lo que hacía falta, y así fue: militarizar los aeropuertos. Decretar el "Estado de Alarma", recogido por la Constitución, y forzar así a que los controladores aéreos hicieran lo que deben hacer: trabajar. El "Estado de Alarma" estipula (entre otras cosas), que si España se queda incomunicada, los militares toman el control de la situación. Y así fue.

Por otro lado, los controladores aéreos que dejaron incomunicados al país durante 24 horas, deberían ser fulminantemente despedidos, de la misma forma que cualquier otro trabajador es despedido por ausentarse injustificadamente de su trabajo, provocando daños tan cuantiosos.

Y, por último, el PP. Sí, el Partido Popular hace hasta lo imposible para desgastar al Gobierno con cualquier asunto. Tildan de desproporcionado someter al país a un "Estado de Alarma", recogido en la Constitución y firmado por el Rey (tanto la Constitución como la orden que fue efectiva el viernes). Si tanto les molesta, ¿por qué no valoraron estudiar la modificación de la Constitución en este punto en los anteriores 8 años de mandato de Aznar? Esta gente ven a Zapatero con un matamoscas y se auto adjudican el Nobel de Medio Ambiente, aunque luego cacen osos. Con tal de arañar votos, venderían hasta a su abuela.

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