viernes, 14 de enero de 2011

Pasado reciente

Pss, pss. ¿Te cuento un secreto? Tú y yo nos conocimos en una vida anterior. Hace años, tal vez tres o cuatro. Y, ¿sabes? Me equivoqué contigo: en ese entonces, puse frenos y evité conocerte más por una particularidad tuya, de una foto que me mandaste (digamos, un look diferente). Nunca nos conocimos en persona y nos diluimos en el tiempo. La vida ha dado muchas vueltas desde entonces. Hace algún tiempo, nos conocimos en persona, por vías, formas y circunstancias absolutamente diferentes, más naturales y cercanas. Ya no llevas el look que hace años llevabas, en favor de un look natural y juvenil. Las letras de messenger dejaron paso a la nitidez de tus ojos, la sencillez de tu forma de hablar, tu personalidad, tu sonrisa y, en general, tu forma de ser. Desde entonces, se produjo la conexión. Eres inteligente, y yo no me tengo por menos. No hablas por hablar, y yo tampoco. Cada gesto, cada palabra y cada suspiro es un extra a esto que, personalmente, lo elevo a un nivel superior al de la amistad. Siento que no puedes ser explícito porque tu situación no te lo permite, pero no hace falta que lo seas. La importancia del lenguaje entre las persona se basa un 60% en lo gestual y un 40% en lo verbal. Hablas por ese 60% todo lo que tu 40% no quiere decir. Me encanta hablarte desde mi blog. Me encanta inundarlo de ti. Me encanta saber que me lees. Y me encanta que, tal vez, no sepas que tú eres el protagonista tanto de este post, de mi blog desde hace unos meses, y de mis sueños.

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