martes, 15 de febrero de 2011

Operación ¿Triunfo?

Hace una hora, Telecinco acaba de anunciar que cancela Operación Triunfo. En Internet hay un sinfín de comentarios que critican esta decisión. Creo que la gente no acaba de entender bien cómo funciona la tele, y cómo millones de euros (sin exagerar) están en juego cuando una cadena decide estrenar un reality (Gran Hermano da a Telecinco unos beneficios netos de entre 15 y 18 millones de euros por edición).

Para empezar, Telecinco es una cadena que, como cualquier otra, analiza la audiencia de su parrilla y quita de su programación aquello que los telespectadores deciden libremente que ya no quieren ver y, por consiguiente, no es sostenible ni rentable (mantener OT durante meses y producir las galas tenían unos costes altísimos). Siempre he definido Operación Triunfo como un karaoke de lujo en prime-time, con unos medios desorbitados (un detalle: el plató 1 millón de vatios repartidos en: 700.000 de luces y 300.000 de sonido).

Telecinco se cargó de la misma forma un canal entero (CNN+), y desde el punto de vista empresarial, fue una decisión correcta (aunque no la comparta, dado que yo prácticamente sólo veía ese canal, y lamenté su pérdida).

El error de Telecinco en OT fue programarlo en Domingo (y luego acabar de hundirlo en lunes, contra "El Barco" de Antena 3), emitir dos realitys a la vez (GH y OT) sin regar toda su programación de OT (es decir, no comentarlo en AR, Sálvame, etc.); y por parte de Gestmusic Endemol (productora de OT), no contratar a Risto Mejide (que, en la llamada 'curva de audiencia', regalaba a la cadena los llamados 'minutos de oro' cuando Risto hablaba).

No creo que OT esté acabado como formato, pero necesita un cambio inmediato. Un ejemplo: Gran Hermano sigue incombustible, teniendo éxito, pero en nada se le parece GH 12 a GH 1. Renovarse o morir.

Sed buenos!

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