lunes, 9 de mayo de 2011

Fe de errores

A un cocinero se le puede quemar un plato de 100. Un carpintero, puede no atornillar bien una puerta de 100. Un diseñador, puede cometer un error tipográfico en una revista o folleto comercial. Y un periodista, puede equivocarse en aspectos de una noticia, tal vez, en una proporción similar.

Rectifico y corrijo la inexactitud acerca de la confirmación sobre que Worten compró una tienda de Sevilla. No parece ser así. Por ello, pido disculpas tan pronto como he sabido de que esto no era así a aquellas personas que haya llegado esta información equivocada, lamentando no haberlo hecho antes (desde el viernes, no hay acceso a Internet en Málaga, y sigo sin tenerlo salvo esta excepción).

Paralelo a esto, no hay que confundir un error con la mala fe, mala praxis o una intencionalidad distinta a la de informar, ordenar la información y darla a conocer con un fin positivo. Los que llevamos el periodismo en vena, no es inevitable hacerlo acorde a unos principios básicos, entre los que se encuentran, como ya reitero, corregir el error citado.

En los 21 días que queda, podéis consumir más información en los distintos medios de comunicación.

Nunca llueve a gusto de todos. Se cierra un paréntesis, y continúa lo que siempre ha sido -y nunca ha dejado de ser- un blog de caracter personal.

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