domingo, 29 de mayo de 2011

Ortega Cano + Google = Spain is different

Desde hace bastante tiempo, Google mejoró su buscador incorporando la "búsqueda predictiva" en sus resultados. ¿En qué consiste? Explicado en muy pocas palabras, Google aprende cuáles son los resultados más buscados (o demandados) y los sugiere a medida que vamos tecleando aquello que queremos buscar. Google aprende rápido y bien, y esas sugerencias las ofrece teniendo en cuenta la relevancia de esas búsquedas en el tiempo actual y el país desde donde se hacen.

Por ejemplo, desde hace unas semanas, la gente demanda información sobre el movimiento 15M e intenta buscarla con ese mismo término. Google aprendió esto, y ahora, con sólo poner "15" ya sugiere resultados propios de la acampada. Lo mismo ocurre si tecleamos "movimiento" o "acampada". Desde el 15M, esos términos derivan a las concentraciones de acampados.

Sabiendo ya en qué consiste y cómo funcionan las búsquedas predictivas de Google, esto es lo que ocurre si introducimos el nombre de "Ortega Cano" (tan de actualidad últimamente) en el buscador:

Esta es, y no otra, la realidad: la gente quiere saber si ya ha muerto, si es gay, o si va borracho como una cuba. Google es un buen termómetro para saber qué información demandamos en cada momento y qué tipo de interés tenemos sobre personas o hechos. Es toda una sorpresa.

Respecto al choque de coches que ha tenido Ortega Cano, será la segunda y última vez que le conceda algún tipo de protagonismo (directo o indirecto) en mi blog. En primer lugar, mi deseo es que salga vivo de esta por las siguientes dos razones:

  1. En general, no deseo la muerte a nadie y esta no será una excepción.
  2. Debe salir vivo porque es de JUSTICIA que, si las investigaciones confirman definitivamente que Ortega Cano iba a una velocidad muy superior a la permitida (como así apuntan los primeros datos) y producto de esa negligencia ha provocado la muerte del otro conductor, deba pagar por ello tal y como la ley ordena que se haga: con cárcel.

En relación al sentimiento que me produce Ortega Cano, reitero mi deseo de que pueda recuperarse por los puntos anteriormente citados, pero me produce más pena la muerte del otro conductor y, por supuesto, pena por la cantidad de terneros que el torero ha dejado huérfanos en cada plaza de toros.

Por otro lado, quisiera recuperar un comentario que he recibido en la anterior entrada para matizarlo. Dice así:

"Como su propio nombre indica, y mientras que no se demuestre lo contrario, un accidente es involuntario y puede tener muchas causas que se hayan agravado con la velocidad ... Qué facil es juzgar..."

Un accidente es que te claves con un cuchillo cortando pan, que te tropieces y caigas al suelo, o que una lámpara se descuelgue del techo y te hagas daño. Son situaciones, efectivamente, involuntarias.

Sin embargo, pisar el acelerador e ir por una carretera a una velocidad superior a la permitida NO es un acto involuntario (dado que se hace conscientemente del peligro que acarrea). Por tanto, el choque que ha tenido Ortega Cano no ha sido un accidente, sino una CONSECUENCIA derivada de un acto voluntario.

Lo dicho. Que se recupere, que conserve la vida, pero que pague por robarle la vida a alguien, si las investigaciones así lo encausan.

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