jueves, 2 de junio de 2011

Sobre la crisis del pepino

Hablemos del pepino: esa hortaliza consumida por muchos por sabor, y otros por su forma. De placer culinario o culi-nario.

Desde hace unos días, los informativos abren con una noticia relacionada con la hortaliza en cuestión. Entiendo que haya gente que quiera ponerse al día y no tenga ganas de abrir cualquier diario y leerse, no la parrafada actual, sino el origen del porqué de todo esto. Os cuento:

  • Lo que ha sucedido. Hace ocho días, miles de personas en Alemania empezaron a enfermar por intoxicación, sin saber la procedencia o causa real. Derivado de este caso, han muerto al menos 17 personas. Alemania se pronunció mal y pronto, afirmando que la intoxicación era de pepinos importados de España. Desde el primer minuto, sin análisis, ni nada.

Alemania es el mayor engranaje de Europa (es decir, el país con una economía más fuerte que cualquiera de la UE, y con cierto poder). Es el primo de Zumosol, con el que nadie se mete, ni nadie cuestiona sus palabras. Así pues, el punto de mira (y posterior disparo) recayó en toda la agricultura de España. Por tanto, Alemania y varios países más echaron el cerrojo de las fronteras a TODOS los productos agrícolas de España.

  • Lo que sucede. Los análisis determinaron que la agricultura procedente de España NO está intoxicada. Sin embargo, el daño ya está hecho. Antes de este revuelo, los agricultores vendían los pepinos a 30 céntimos/kilo, y ahora los venden a 7 cents/kilo. Y en las fruterías, se sigue vendiendo al mismo precio: 1,20 €/kilo. Es decir, las fruterías multiplican por 17 el precio real de este producto. Ningún país quiere ahora nuestro producto. Ni siquiera Alemania, ni aun reconociendo que se equivocaron. Pérdidas estimadas hasta ahora: 200 millones de €.
  • Lo que sucederá. Ángela Merkel (Presidenta de Alemania) pidió disculpas, y dijo que hablaría con la UE para que España reciba ayudas económicas en compensación por el error. Respecto a las intoxicaciones, ni se sabe de dónde viene. Puede venir hasta del agua embotellada. Aún se desconoce. Atención a lo siguiente:

En el Instituto de Higiene de Hamburgo, que la semana pasada dio la alarma contra los pepinos españoles, siguen concentrados en descubrir la fuente de la infección. Descartado el pepino de una vez por todas, los científicos no tienen ninguna pista. Cuando ya han pasado cuatro semanas desde que se diagnosticaron los primeros casos, ni siquiera se puede estar seguro de que el brote estallara a partir de una verdura. La crisis está muy lejos de solucionarse. "Estamos como en la Edad Media con la peste", dijo el microbiólogo de la clínica universitaria de Kiel, Stefan Schreiber.

Hasta aquí, es información. A continuación, mi opinión.

Merkel acusó directamente a España de una serie de intoxicaciones de origen desconocido. Vamos, como si yo fuese a cenar con 49 amigos, enfermara días después, y acusara a voleo a cualquiera de los comensales de ser el culpable de mis males, sólo porque ambos respiramos en aquel entonces el mismo aire. Absurdo, ¿no? ¿Por qué se acusa a España, sin ni siquiera ni una sola razón ni sospecha (como así determinaron luego los análisis)? Hay 49 países en Europa y nos ha tocado a nosotros.

Pero eso no es lo más absurdo. Lo más ridículo es que Merkel reconoce estar hablando con la UE para que la UE nos dé algo de dinero con el que solventar el error. Es decir, no va a ser Alemania quien nos pague, sino la Unión Europea (o lo que es lo mismo: los 27 países que conforman la UE van a pagarnos el error que ha cometido Alemania). En mi casa me enseñaron aquello de: "Quien la hace, la paga". Si yo pego un cate a alguien, no va ser mamá quien pague la denuncia. Por tanto, si Alemania pegó un cate a la economía española, que sea Alemania y no mamá UE quien cargue con las consecuencias.

¿Por qué España?

Muy lejos ya del asunto de los pepinos, deberíamos darnos cuenta todos de lo que están haciendo (o intentar hacer) con nuestra economía desde fuera. El objetivo es claro: hundir el país. Tal y como suena. Y no hablo sólo por esta "crisis de pepinos", sino por una campaña de pesimismo y mala prensa que golpean, día sí y día no, la imagen de este país.

  • ¿Quiénes? La Bolsa y Alemania.
  • ¿Por qué, o con qué interés? Con un interés especulativo.

Si entendéis cómo funciona un préstamo bancario, ya lo sabéis todo. Cuando llegas a una situación límite, vas al banco a pedir un préstamo. El banco te presta (prestamo) 30.000 €, pero luego tienes que devolver esa cantidad + intereses (los favores cuestan); de forma que no vas a pagar 30.000 €, sino 45.000 €. Ahora, cambiad los protagonistas: Alemania es el gran banco (recordemos, es el país más potente) y España, el posible futuro cliente de ese 'banco'. España ha "prestado" dinero también a países declarados en quiebra técnica, como Portugal o Grecia, y será un dinero que venga de vuelta con intereses. Pero nosotros (a diferencia de otros) no sembramos ni dudas ni pesimismo a nuestros vecinos.

Estas estrategias no son nuevas. La principal economía de Estados Unidos se basa en la industria armamentística. Es decir, hay muchas familias que trabajan en fábricas de armas. Esas armas y esas municiones (balas o misiles, por ejemplo) se deben gastar para seguir haciendo más, dar salida vendiéndolas y ganar así más dinero, ¿no? ¿Y cómo? Lamentablemente, en guerras. También se da la circunstancia de que políticos (y familia de políticos) estadounidenses son accionistas de empresas de armamento. Convendrá que el Gobierno gaste balas, para que compren más, ¿no? Es la pescadilla que se muerde la cola.

Menudo speech. He pasado de hablar de pepinos, a instruir sobre economía. Si gracias a esta entrada sabéis algo más sobre pepinos o sobre economía, me doy por satisfecho, agradeciendo siempre y de igual modo el interés por leerme.

2 comentarios:

  1. Buenas Angel, yo se de bastante primera mano el problema "causado" por los pepinos ya que mi hermana mayor trabaja en el control de calidad de una de las empresas que ha exportado los pepinos supuestamente intoxicados a Alemania.
    Al estar en el control de calidad ella se encarga del papeleo sobre los análisis de los productos que exportan y llevarlo todo al día. Además sanidad y demás organismos controlan muy de cerca compañías de exportaciones tan importantes como Frunet.
    Esta situación ha sido demasiado premeditada como tu bien dices ya que no tenían ninguna prueba de ello y además los análisis que se realizan a los productos antes de su exportación hubiera hecho que se diesen cuenta de que tenía algo y no los hubieran mandado.
    A causa de la denuncia de Alemania han tenido que tirar gran cantidad de los productos que tenían en las cámaras donde los almacenan ya que nadie quiere comprar nada. Han perdido gran cantidad de clientes y muchos de los envíos que tenían pactados los han cancelado.
    Aunque ya todo el mundo sabe que no ha sido causado por los pepinos ya la mala fama se ha creado y así puede aumentar el número de parados (que en España no son precisamente pocos) porque no haya demanda de productos.
    Yo he escuchado varias especulaciones a parte de el intento de sabotaje alemán, algún conocido mío me ha comentado que piensa que el intento de sabotaje llegue desde Marruecos, país que lleva bastante tiempo intentando competir con España a la hora de exportar productos agrícolas a Europa, pero no son más que habladurías.
    Un saludo, y espero que este comentario haya servido para dar algo más de información sobre este caso.

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  2. Bueno, nada nuevo bajo el sol.

    Es obvio que si hay excedentes (mercancía de hortaliza que sobrepasa las previsiones de producción o de demanda), hay que tirarlo porque es perecedero.

    Lo de Marruecos es muy, muy improbable. Marruecos puede hacer más daño a España desestabilizando sus relaciones bilaterales con cualquier tipo de provocación (tipo Perejil, etc.).

    Ojalá pronto se restaure la confianza en nuestro país, esta vez, por el tema agrícola. Nos están dando palos por todos lados...

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