lunes, 11 de julio de 2011

El telón mágico del Magic Palace cae para siempre

[ INCLUYE ACCESO AL ÁLBUM DE FOTOS AL FINAL DEL POST ]

No hace mucho tiempo, en un pueblo de costa, se alzaba poderoso el único teatro dedicado al desafío a la realidad. Cuentan, que tres famosos magos realizaban los números más fantásticos que nadie había visto jamás, y que el público quedaba fascinado ante los espectáculos que presenciaban y que no dejaban de aplaudir durante minutos. La música acompañaba a los artistas del ilusionismo, que jugaban con el espacio y la gravedad como niños con juguetes nuevos…

Parece un cuento de hadas donde colores, trucos y efectos tienen todo el protagonismo y toda la fuerza como para que incluso los adultos más racionales queden maravillados ante semejante espectáculo de magia. Sin embargo, la realidad está muy lejos de parecerse a un cuento de hadas con final feliz.

Hablamos del Teatro de la Magia, más conocido como Magic Palace, de Torremolinos, Málaga. Un precioso teatro inspirado en diseños de Las Vegas, único dedicado a la magia en Europa, que ha tenido una truculenta historia que llega a su final, y que yo he podido observar.

Tuve la suerte de conocerlo en su esplendor, lleno de luces y decoración de color rojo y negro… El escenario se encontraba al fondo, oscuro y profundo, frente a unas 400 gradas adornadas con butacas de un rojo intenso al estilo casino de película. Una zona VIP en lo alto, una pantalla y una sencilla distribución de camerinos y salas. La acústica era estupenda y todo el espacio vibraba en cada número de magia.

Su inauguración fue en julio de 2006, cuando Hans Kazan, ilusionista holandés de gran prestigio, presentó a sus hijos, Oscar y Renzo, y a su nuera Mara, en un espectáculo de magia protagonizado por los tres jóvenes que ya contaban por aquel entonces con viajes por todo el mundo, actuaciones en lugares como Las Vegas o Mónaco, colaboraciones con David Copperfield o Sigfred and Roy, y múltiples premios en reconocimiento a su talento. A pesar de esta fabulosa carta de presentación, los resultados no fueron los esperados y tan sólo pudieron aguantar ocho meses en el show ya que, en marzo de 2007, el Magic Palace bajaba el telón para siempre.

Bram Baker, socio de la familia Kazan en la Kazan Magic Entertainment, no quería seguir pagando por un espectáculo que no le salía rentable, y mucho menos mantener un teatro cuya inversión en instalación y acondicionamiento había llegado a los 8 millones de euros, por lo que esto desembocó en el abandono total del edificio.

El teatro pasó poco a poco de ser un escenario elegante a ser un escenario de la calle. Los graffitis se mezclaban con la suciedad y el paso del tiempo, y, sin embargo, el Magic Palace no dejaba de brillar. Aun estando cerrado durante años, el logotipo de Magic Palace seguía iluminándose todas las noches.

En febrero de este año quedó calcinado por un incendio que demoró horas en ser apagado. El centro de la estructura, las gradas y el escenario quedaron totalmente destrozados, convertidos en cenizas. Perfectamente se podía percibir el esqueleto de hierro sobre el que alguna vez se levantaron aquellas cómodas butacas de terciopelo rojo donde el público soñó y aplaudió a la magia. Y, de alguna manera, allí dentro, en medio de un silencio sepulcral y observando lo que había dejado el fuego, aún se sentían el temblor y las vibraciones de los aplausos.

El pasado 5 de julio dieron comienzo los preparativos para su demolición. El Magic Palace será simplemente un amasijo de hierros y chatarra que nada se asemeja ya a la luz que un día brilló. Ahora, el ruido de la destrucción, la desnudez del edificio combinado a ratos con el silencio o los susurros de gente que se agrupa a un lado para decirle adiós, sobrecogen tanto o más que aquellos dos jóvenes magos que hacían levitar sobre el escenario a la bella Mara.

Por si fuera poca la desgracia, el Ayuntamiento de Torremolinos empezó a ejecutar la demolición el pasado día 7 de julio, pero pasará la factura a los magos: 47.000 € (casi 10 millones de pesetas). No suficiente con el dolor emocional, debe ser dantesco tener que pagar por hacer destruir lo que un día construyeron: sueños calcinados por el fuego, y ahora derruidos.

En dos funciones y sin truco final. Así se programó la desaparición del Palacio de la Magia de Torremolinos. Estas son las últimas imágenes a primera hora de la mañana; las últimas horas del Magic Palace en pie, pues ya no queda nada.

71 fotografías en alta definición que reflejan la destrucción del mayor sueño de esta familia holandesa.

[ VER ÁLBUM ]

[ ÁLBUM DÍA DESPUÉS DEL INCENDIO ]

Las máquinas demoledoras acaban con un lugar cargado de ilusión, de sonrisas y momentos especiales. Y así, hoy, el telón mágico del Magic Palace cayó para simpre.

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