miércoles, 7 de marzo de 2012

¿Por qué no fluye el crédito?

El escenario de crisis económica que vivimos es tan complejo como aburrido de explicar en su totalidad. Frecuentemente, vamos conociendo datos como la destrucción de empleo, déficit (deuda) soberana, descenso del consumo, encarecimiento de precios... Y en ese batiburrillo de cifras que dibujan un panorama claramente negativo, se intenta dar respuestas, concretando qué factores están favoreciendo que la crisis siga profundizándose.

Uno de esos puntos claves es el crédito: la concesión de préstamos, por parte de los bancos a empresas y personas, es muy, muy escasa. Las arterias por las que debe fluir la economía están obstruidas.

De forma periódica, oímos que X país o X organismo ha inyectado liquidez a los bancos, con el fin de que el crédito fluya y la economía siga girando. De hecho, hace unos días, el Banco Central Europeo, inyectó 530.000 millones de euros a 800 bancos para cumplir ese propósito final. Y tras las sucesivas inyecciones de liquidez, parece que todo sigue igual. ¿Por qué?

Conozcamos a los protagonistas.

  • BCE (Banco Central Europeo). Es uno de los organismos más importantes de la Unión Europea y su principal misión es mantener la estabilidad económica de la Eurozona. Por masticar un poco más la explicación, y centrándonos sólo en el escenario de crisis, digamos que el BCE es un banco público gigantesco, creado por la UE, cuyos 'clientes' son los países de la Eurozona y los bancos privados de Europa. 
  • Países y bancos. Si nos ceñimos al escenario de crisis, cada vez que un país o el sistema bancario entra en pánico, el BCE suele prestar dinero para que todo siga fluyendo y dar tranquilidad a los mercados. 
  • Personas físicas y jurídicas. Más conocidos como seres humanos y empresas. Desafortunadamente, es el último eslabón de esta cadena, pero sin embargo, el principal engranaje de la economía. Personas y empresas necesitan liquidez: las personas, para seguir consumiendo (comprando), y así seguir pagando impuestos y mantener los puestos de trabajos necesarios para ofrecer el servicio; y empresas, bien para su nueva creación o para su viabilidad (teniendo los mismos efectos: creación o estabilidad de puestos de trabajos + impuestos por la actividad empresarial). Y la liquidez, en muchas ocasiones, depende de esa cesión de préstamos bancarios de la que os hablaba.

Bien. Presentados a todos los actores, así se desarrolla la función:

  • BCE presta dinero a los bancos, con el objetivo de que ese dinero fluya en forma de préstamos al último eslabón de la cadena: empresas y personas. El BCE presta ese dinero a los bancos a un interés de sólo el 1%.
  • Los bancos retienen TODO ese dinero y, atención, lo invierten en bonos de deuda pública de otros países. ¿Qué quiere decir esto? Bien. Todos los días, los países necesitan financiarse, y sacan a subasta una cantidad de dinero que necesitan y que, además, tendrán que pagar con un interés variable en función de distintos factores (prima de riesgo, etc.). Generalmente, un interés alto, jugoso.
  • La postura de los bancos es clara. En una situación donde la morosidad se ha disparado y las hipotecas se las tienen que comer con patatas fritas debido al impago, ¿qué da más garantía? ¿Prestar dinero a alguien que ni conoces, con el riesgo de que se declare insolvente y no veas el dinero de vuelta? ¿O prestar dinero a un Estado solvente, donde la probabilidad de quiebra es mínima y que reportará unos intereses altos? Pues eso.
  • Una operación redonda. Pongamos que un banco invierte en la deuda pública de un país que reportará unos intereses, por ejemplo, del 5%. Si el BCE prestó dinero al 1% pero los bonos de deuda pública reportarán unos beneficios del 5%, la resta es sencilla: 5-1= 4. 4% de beneficios limpios, por la cara.
  • Personas y empresas. Se quedan igual. Ni huelen, ni tocan ese dinero prometido por el BCE, y la cesión de créditos sigue siendo igual de escasa.

Y para reforzar la explicación, aquí os he hecho un dibujo.



Así funciona la cosa, oiga. Y mientras no modifiquemos el sistema, seguirá siendo así.

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