martes, 26 de junio de 2012

Los recortes en Sanidad matan



¡Qué lejos quedan las palabras de Rajoy! Y eso que fue hace sólo ocho meses... ¿Cómo era aquello? "Meteré la tijera en todo, menos en Sanidad, Educación y Pensiones".

Hoy, hay más ruido que nunca. Que si 1 € por receta sanitaria, que si la exclusión de 456 medicamento de la financiación pública...

Me gustaría hablar acerca de la primera de las medidas anunciadas: 1 € por receta de medicamentos. La cuestión no es si 1 € es mucho, o es poco. La cuestión es plantearse si es, acaso, justo.

Hay que analizar en profundidad la situación, y no quedarnos con el titular. ¿Quiénes son los principales consumidores de medicamentos? Fundamentalmente, nuestros mayores. Lo raro sería que la población más joven se atiborrase de pastillas. Son nuestros mayores los que han contribuido durante toda su vida a levantar este país: son ellos los que han luchado durante toda su vida para conseguir el Estado de Bienestar del que hoy disfrutamos, y son ellos los primeros en ser los beneficiarios directos de lo que en su día sembraron. Por dos razones fundamentales: la primera, por la lucha a la que hago mención; y la segunda, por dignidad, por humanidad.

Ahora, son el último eslabón. El eslabón más débil. No aportan beneficios. Sólo gastos. Son un estorbo para la economía. Es el pensamiento que se extiende en buena parte de la esfera política, pero también entre algunos amigos (o conocidos, según sea el caso). Todavía hay gente que cree que, mucha otra, es aficionada a acumular medicamentos en el botiquín, como si fuese divertido ir de excursión al médico o a la farmacia. Lo mismo extienden la teoría y la basan en que los ancianitos juegan a los médicos, o algo así.

Desafortunadamente, no es así. Acumular medicamentos en el botiquín no es un juego, sino una necesidad propiciada por el incremento de enfermedades. Es una cuestión de números: vivimos más, y es cierto que vivimos mejor, pero si la esperanza de vida aumenta, la probabilidad de que tengamos enfermedades temporales y/o crónicas a lo largo de la línea de la vida también aumenta.

Así las cosas, 1 € multiplicado por la cantidad de medicamentos que una persona de avanzada edad puede tomar, supone un gasto importante, máxime cuando las pensiones en España están tocadas y hundidas.

Se ven muy bien los toros desde la barrera. Tengo a varios conocidos, jóvenes, de clase media y media-baja que aplauden esta medida (no logro entenderlo del todo: cómo dilapidan los derechos de los que disfrutamos la clase media y, al mismo tiempo, aplauden; de ahí a ser pasivo, sólo falta lo que se tarda en comprar vaselina).

La pregunta final es la de siempre. ¿De verdad es este el mundo que queremos para nosotros? Hoy, serán nuestros abuelos los que se quiten de comer para pagar sus medicamentos. Mañana, nosotros. ¿Es esta la situación que queremos para nosotros, cuando cumplamos los 67 años, y disfrutemos la que se supone será la última etapa de nuestra vida?


"Quien siembra, recoge", decía el refrán. ¿Qué estamos sembrando, señores?

1 comentario:

  1. También han recortado la educación y las pensiones, pero los políticos y banqueros con indemnizaciones suculentas y astrónomicos sueldos que salen del dinero público

    ResponderEliminar